Fuentes del Comité de Empresa de Felguera Construcciones Mecánicas han desvelado que, el pasado 22 de mayo, uno de los trabajadores del taller de Barros ha sido sancionado por "consumir pistachos" mientras realizaba su trabajo.

Los hechos ocurrieron en la tarde del día 21, cuando el trabajador, perteneciente a la sección de ajuste, se encontraba realizando su labor, consistente en el nivelado de una pieza mediante un reloj comparador que el operario debía observar para comprobar que la pieza estaba correctamente nivelada.

Simultáneamente a esto, el trabajador se hallaba consumiendo una bolsa de frutos secos, adquirida en una de las máquinas que la propia empresa pone a disposición de los trabajadores en el interior de la factoría.

Fue en ese momento cuando el Director de Producción, Javier Baruque, recriminó al trabajador por el hecho de comer mientras trabajaba, argumentando que tal actitud constituía "una falta de respeto hacia sus superiores y también hacia sus propios compañeros".

Posteriormente, el operario fue conducido ante el responsable de recursos humanos el cual procedió a sancionarle por escrito.

Los representantes de los trabajadores han expresado su queja formal por estos hechos ante la dirección de la empresa. Argumentan que el motivo real de la sanción les parece ridículo y protestan por el argumento oficial que figura en el escrito sancionador, según el cual el trabajador se encontraba ausente de su puesto de trabajo y entregado a todo tipo de distracciones.

Para los representantes sindicales "es absolutamente falso este argumento, el trabajador se encontraba rodeado de varios compañeros que trabajaban a su alrededor y que son testigos de que este se encontraba en todo momento realizando la labor que le habían asignado".

Otros van más allá, llegando a declarar que el motivo real de la sanción ha sido sustituido en el escrito por otro ya que "a la propia empresa le debió de dar vergüenza plasmar esto por escrito, por ello se tuvo que inventar el otro argumento".

Estos hechos, los cuales podrían tildarse de kafkianos, se encuentran inmersos en la profunda crisis que sufren los talleres de Duro Felguera en Barros.

En los últimos tiempos, se cuentan por decenas el número de trabajadores sancionados por la dirección de la empresa. Al mismo tiempo, un tribunal de apelación ha ratificado la sentencia que condena a Felguera Construcciones Mecánicas por realizar prácticas anti-sindicales en los talleres de Barros.